jack abril 17, 2020

Todos en algún momento fuimos “la generación del futuro” y muchos olvidan que ese futuro siempre es el presente. Para quienes no lo olvidaron, van las siguientes palabras dirigidas a lo ecológico, al agro urbano, a la alimentación, a la cooperación. Porque esas personas y yo y de seguro usted que me leen, sabemos que el pasado, futuro, presente siempre van de la mano con la productividad, la solidaridad y la creatividad.

Todas esas son algunas de las muchas semillas del futuro. Porque sí vamos a un momento histórico donde, partiendo de la palabra semillas tanto real como metafóricamente, después de la Segunda Guerra Mundial, el uso de semillas para la siembra de huertos urbanos ayudó a la recuperación tanto económica, como de salud, así como comunal y psicoanímica de tantos afectados.

La siembra urbana realizada con responsabilidad social, en pro del bien común, con organización, para que cada espacio fuera utilizado de manera inteligente, proactivo, provechoso, ayudó a que las personas tuviesen en las legumbres, hortalizas, vegetales y frutas las proteínas, vitaminas y minerales suficientes para recuperarse de los fieros embates de una de las mayores estupideces humana: las guerras.

Así es como se recuperó esa economía y las personas aprendieron a valorar más lo natural. Hoy en día, con tantos problemas vigentes y casi tan devastadores como las guerras, sembrar en casas, comunidades, en terrenos baldíos, campos, ciudades dormitorios será un beneficio adicional para propios y extraños, ayudándoles a proseguir sus vidas con salud y propósito.

Cada día y cada instante es buen momento para volver la vista a la siembra. Usted siembre semillas y sus frutos le compensarán la existencia.

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